Fundador de la Red Mexicana de Periodistas Ambientales. Con 36 años como periodista, ha sido reportero de investigación, jefe de información (El Universal, El Noroeste de Mazatlán, El Sol de México y El Fronterizo); subdirector de El Occidental, en Guadalajara; director-gerente de El Sol de León. Coordinador de noticieros de Canal 6, en León; investigador y guionista del programa Concyteg, en TV4. Editor del Archivo Histórico de León, del Cecyteg y de la Universidad De La Salle.
Los presidentes de Brasil y de Francia, Luis Inacio Da Silva, Lula, y Nicolás Sarkozy acaban de anunciar una minicumbre de emergencia para esta noche en busca de salvar a la Conferencia de las Partes 15 sobre cambio climático, que se realiza en Copenhague. Quieren salvar a la COP15, pues “es por eso que los líderes estámos aquí. ¿O no es así?" La minicumbre de jefes de Estado y de Gobierno está programada para las 22.30 horas, después del banquete de la reina de Dinamarca, Margarita II. A la Cumbre emergente han sido invitados todos los dirigentes importantes; el presidente Barack Obama va a ser representado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Se menciona que esta noche se hablará muy fuerte, porque los líderes “queremos hacer historia”.
Al abrir la sesión plenaria de Alto Nivel en la Conferencia Marco de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático, el Presidente mexicano Felipe Calderón pidió a los líderes del mundo llegar a un acuerdo concreto, justo y ambicioso para detener el cambio climático.Terminó el tiempo de las excusas y de los pretextos; ha llegado el tiempo de los compromisos y de la acción. Posteriormente expresó su preocupación por ver que lo que se debate en Copenhague tiene que ver con una lucha entre los países desarrollados y los países en desarrollo, cuando se trata de ver cómo cerrar la brecha entre el hombre y la naturaleza, que amenaza la subsistencia misma de la civilización, sin distingo de ricos y pobres. Éste no debe ser un problema que divida a los países, sino uno cuya solución debe unirnos porque está en juego la subsistencia de la humanidad. En consecuencia, la lucha contra el cambio climático debe ser asumida por todas las naciones, desarrolladas o en desarrollo. Recordó a los 119 jefes de Estado y de Gobierno presentes que México es un país en desarrollo, en el que la mitad de su población todavía vive en la pobreza.A pesar de ello, sabemos que el reto ambiental es nuestro también, por lo que somos el único país en desarrollo que ha presentado cuatro comunicaciones nacionales a las Naciones Unidas, en las que hacemos nuestro inventario de emisiones de carbono y presentamos las medidas aplicadas para enfrentarlo. Señaló que “tenemos problemas, pero sabemos que si no resolvemos el calentamiento global no habrá futuro para nuestros hijos. Por eso también fuimos el primer país en desarrollo en presentar una meta global de reducción de 50 millones de toneladas de carbono al año a partir del 2012, de manera unilateral y no condicionada.Seguidamente anunció que México asume un compromiso más: reducir para el año 2020, hasta el 30 por ciento de nuestras emisiones de carbono, si contamos con la tecnología y el financiamiento adecuados”. A continuación exhortó a los jefes de Estado y de Gobierno a “no perdernos en discusiones procesales en esta Convención. Lo medular es si queremos o no combatir el cambio climático, y si estamos dispuestos o no a trabajar en combatirlos. Los consensos elementales tienen que ser recogidos para que haya un acuerdo en esta Reunión. Un primer consenso obvio es que el calentamiento está poniendo en riesgo a la humanidad; el segundo, que como la ciencia ha demostrado, la temperatura media global no puede subir más de dos grados centígrados sin consecuencias devastadoras. El tercero, que deben establecerse metas cuantificables y verificables de reducción de emisiones, y el cuarto, que nada significativo podrá hacerse sin la participación de todos y, especialmente, de quienes más emiten. Pero si bien son importantes las metas de reducción de emisiones, también lo es contar con los recursos para alcanzarlas.Se refirió entonces al Fondo Verde, creado en conjunto por México, el Reino Unido, Noruega, Australia y otros países. “Buscamos que este Fondo se integre de manera rápida con contribuciones públicas o privadas, basadas en el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Y lo más importante: el pago conforme a resultados es la base para que el esfuerzo de todos pueda alcanzar los objetivos deseados. Por ejemplo, pagar por toneladas de carbono reducidas o capturadas por las acciones que se financien. Para concluir mencionó que México confía en que pueda prevalecer el interés superior de la comunidad internacional por encima de los intereses parciales, por lo que exhorto a los líderes presentes en Copenhague a demostrar un compromiso con el reto del cambio climático, adoptando posiciones flexibles, responsables, conciliadoras y audaces. Finalmente solicitó el apoyo internacional para la propuesta de que la Conferencia de las Partes 16 se realice en México el próximo año, porque en Copenhague estamos trazando el rumbo y en México vamos a traducir los acuerdos de Copenhague en instrumentos jurídicos vinculantes. En México queremos dar al mundo una esperanza a través de un compromiso formal que nos permita avanzar. México los espera con los brazos abiertos, con el deseo de encontrar unidos un camino cierto para superar el cambio climático y abrir nuevos caminos para la humanidad.
La Cumbre Climática de la Organización de las Naciones Unidas en Copenhague pasará a la historia por sus controversias, por el número de jefes de Estado y de Gobierno reunidos, por la desorganización que ha privado en ella y por el más sonado fracaso de las conferencias recientes. Y como México no podía quedar atrás de las controversias, este miércoles el Presidente Felipe Calderón recortó las metas de disminución de emisiones de gases de efecto invernadero. Con una sola afirmación, el Primer Mandatario mexicano redujo del 50 al 30 por ciento de los niveles del año 2000 la reducción de emisiones hacia el año 2050, que anunció hace apenas un año, en Poznan, Polonia, el secretario de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira. Mientras tanto, en las calles que rodean al Bella Center, la policía danesa se enfrentaba con activistas y reporteros y arrestaba a más de un centenar de ellos, contrariamente a los principios de la ONU de buscar la paz yy favorecer las negociaciones. En un mensaje a los representantes de los medios de comunicación, Felipe Calderón quiso compartir el punto de vista de México sobre la reunión y el estado de las negociaciones, toda vez que México llega a Copenhague con la decisión de impulsar un acuerdo ambicioso que defina el camino hacia instrumentos vinculantes entre los Estados, es decir, instrumentos que contengan compromisos reales y acciones concretas para combatir el cambio climático. Sin embargo, confió en que de no alcanzarse un compromiso vinculante aquí en Copenhague, México tendrá la oportunidad para lograrlo el próximo año, en la Décimo Sexta Conferencia de las Partes, que se organizará en nuestro país. Al referirse a la necesidad de que el mundo reduzca las emisiones de los gases de efecto invernadero, Calderón Hinojosa señaló que México ha sido pionero, el 5 de junio de 2009, el primer país en desarrollo que anunció un compromiso unilateral no condicionado de reducción de emisiones, al establecer una disminución de 50 millones de toneladas equivalentes de bióxido de carbono, para el año 2012. Y aún más, dijo que una de las cosas que hará en nombre de México, en esta Reunión de Copenhague, será anunciar otro compromiso para establecer otra meta más ambiciosa en el mediano plazo: para el 2020, México refrendará su compromiso de establecer una meta de reducción del crecimiento de nuestras emisiones en 30 por ciento, con relación a la tendencia actual, siempre y cuando desde luego contemos con apoyo financiero y tecnológico internacional, que puede lograrse si se aprueba el Fondo Verde y los mecanismos de financiamiento adecuados. Ante este anuncio surge la duda respecto si el Presidente mexicano no fue informado del compromiso realizado en la COP 14, en Polonia, cuando el secretario de Medio Ambiente dio a conocer en la Reunión de Alto Nivel que México buscaría los mecanismos para reducir en 50 por ciento sus emisiones para el año 2050, para lo cual se invertirían 700 millones de dólares en los próximos tres años para apoyar la transición a energías limpias y renovables. En tanto el Gobierno mexicano reduce sus objetivos, la Delegación de los Estados Unidos dio a conocer que mientras el Protocolo de Kyoto siga vigente o surja un acuerdo similar, su posición será la de no ratificarlo, con lo cual prácticamente determinó el fracaso de la Cumbre Climática de Copenhague. Así, entre propuestas y contrapropuestas, parece lejana la posibilidad de lograr los objetivos de establecer metas de mitigación más ambiciosas, suficientes para evitar el calentamiento de más de dos grados Celsius y estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en 350 partes por millón como límite, y lograr un consenso sobre la creación de un mecanismo global de financiamiento.
El día más agitado hasta ahora. Así describieron muchos participantes al segundo martes de la Conferencia Climática de Copenhague en donde se dio a conocer un texto lleno de corchetes, lo que indica que prácticamente no habrá acuerdo de Copenhague, además de que la Presidenta de la Conferencia, Connie Hedegaard renunció a su cargo y fue sustituida por el primer ministro danés, Lars Løkke Rasmussen, quien se hará cargo de la reunión de alto nivel.
Los acuerdos finales de cada uno de los grupos de trabajo arrojaron más dudas que certezas sobre los logros, mientras afuera las filas de personas queriendo ingresar al Bella Center crecían y crecían hasta volverse interminables. La llegada de algunos jefes de Estado sólo agravó las cosas pues sus comitivas y la seguridad incrementaron el número de personas. Las inmediaciones del Bella Center fueron tomadas por manifestantes y policías. Las fuerzas de seguridad hicieron un sinfin de arrestos, como puede verse en la foto de Servaas van den Bosch, que muestra al periodista español José Siles al ser subido a un vehículo policial, y en el video de Natalie Herzoff, de Climate Change Media Partner.
Por ejemplo, las cuestiones de los números para el financiamiento a largo plazo, la escala de las contribuciones y los países que deberían contribuir, continuaban causando desacuerdos.
En cuanto al objetivo de reducción de emisiones a largo plazo, las consultas estuvieron centradas en el nivel del límite al aumento de la temperatura promedio mundial, entre 1.5 y 2 grados Celsius. En relación con las mitigaciones de los países en desarrollo, persistieron las diferencias.
Muchos delegados parecían frustrados, no tanto por la cantidad de cuestiones complejas aún por definir sino por las persistentes diferencias fundamentales entre los países y el rápido acercamiento del plazo final, aunque quienes temen haya un fracaso se apoyaron en las palabras del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon: “Estamos aquí para tener éxito, no para fracasar. La enorme respuesta de los líderes del mundo en términos de asistencia a esta conferencia no tiene precedentes y muestra que existe voluntad política y el compromiso de tener éxito.”
Por su parte, Lars Løkke Rasmussen, Primer Ministro de Dinamarca, dijo que la presencia de tantos huéspedes distinguidos resulta prometedora para el logro de un acuerdo climático ambicioso, justo y efectivo, por lo que pidió a los líderes del mundo convertir el actual impulso político en “un momento decisivo de cambio” y adoptar un acuerdo que afecte todos los aspectos de la sociedad.
Ban Ki-moon destacó el largo camino recorrido para llegar a este “momento decisivo”. “Estamos aquí para escribir un futuro diferente, por lo que pidió un acuerdo justo, ambicioso y comprensivo, esto es que contenga metas de mitigación a mediano plazo más ambiciosas para los países industrializados; más acciones de los países en desarrollo para limitar el crecimiento de las emisiones para que estén por debajo de lo habitual; un marco de adaptación para todos los países; financiamiento y apoyo tecnológico y gobernanza transparente y equitativa.
El secretario general de la ONU hizo hincapié en el financiamiento como clave para ello, elogiando el consenso entre los países desarrollados para otorgar 10 mil millones de dólares anuales durante los próximos tres años al Fondo de Lanzamiento de Copenhague.
Ban Ki-moon subrayó que el objetivo es establecer las bases para un tratado climático jurídicamente vinculante en 2010 y dijo que mientras no se llegue a un acuerdo de este tipo “el Protocolo de Kyoto seguirá siendo el único instrumento que captura los compromisos de reducciones” y “deberá ser mantenido como tal”.
El Secretario Ejecutivo de la Conferencia Climática, Yvo de Boer, destacó que no llegarán 115 líderes mundiales a Copenhague para irse “con las manos vacías”, por lo que urgió a las Partes a resolver las cuestiones pendientes.
El Príncipe Carlos de Gales señaló que “una solución parcial al cambio climático no es una solución”. Subrayó los beneficios del establecimiento de alianzas entre gobiernos, las empresas, las Organizaciones no Gubernamentales y la sociedad civil.
Wangari Maathai, Premio Nobel de la Paz y Mensajera de la Paz de las NU, destacó que ninguna conferencia concluye con “un documento perfecto” e hizo hincapié en la necesidad de hallar bases comunes sobre justicia, honestidad, transparencia y responsabilidad. También pidió a los delegados que superen “el legado de desconfianza”, destacando la necesidad de un Acuerdo de Copenhague que brinde una estructura de gobernanza basada en la responsabilidad de donantes y beneficiarios.
Así las cosas, todo parece indicar que México tendrá la oportunidad, en 2010, de ser la sede de la Cumbre Cllimática donde se firme el tratado que sustituirá al de Kyoto.
Hola Miguel, Mi nombre es Patricia García y pertenezco a la ONG inspiraction.org. Llevamos unas semanas siguiendo el interesante desarrollo de vuestra página, que no sólo recoge noticias comprometidas con el Medio Ambiente sino que anima a la población a adquirir una mayor conciencia respecto al tema. Por eso nos gustaría felicitaros por el blog y por vuestra labor difusora. Por otro lado quería comentaros una de las campañas que estamos llevando a cabo para presionar a la clase política a comprometerse más activamente con la defensa del Medio Ambiente y la Lucha por el Cambio cLimático. A falta de unos días, Zapatero ha confirmado su asistencia a la Cumbre del Clima en Copenhague, pero seguimos sin saber en qué momentos de la Cumbre estará presente ni hemos visto ningún liderazgo público ni llamamiento por su parte para contribuir a que otros primeros ministros rezagados también acudan, como sí han hecho Lula, Sarkozy, Merkel o Brown. Desde InspirAction seguimos insistiendo para que el presidente se implique más y tome una postura clara y activa en la lucha contra el Cambio Climático. Por eso hemos creado un video en el que se anima a todos los ciudadanos a firmar una carta dirigida al presidente, para que acuda a Copenhague en nombre de todos a defender los intereses del Medio Ambiente.(http://copenhague2009.inspiraction.org/) Esperamos que podáis difundir la noticia entre vuestros lectores desde vuestro site, necesitamos todo el apoyo posible. Por otro lado nos gustaría comentaros que estamos llevando a cabo una campaña de recogida de bolsas de plástico, las cuales estamos cambiando por unas de tela, intentando batir el Record Guiness de la escultura de bolsas de plástico más grande del mundo. ¡Sólo nos quedan 4.000 más para Batir el Récord! Como sabéis, seguimos recogiendo Bolsas de Plástico en Gonzalo de Córdoba 7, Madrid y cambiándolas por una de tela. (http://laboladebolsas.inspiraction.org/) Como siempre, quedo a vuestra disposición para cualquier pregunta o comentario que nos queráis hacer. Muchas Gracias por vuestra ayuda. Patricia García Equipo Web InspirAction
Al reiniciarse las negociaciones en la cumbre climática de las Naciones Unidas, muchos se sorprendieron por la gran cantidad de nuevos participantes que llegaron a Copenhague para la segunda y crucial semana de reuniones, por lo que aún quienes ya se habían registrado tuvieron que hacer fila en el centro de conferencias para pasar el control de seguridad.
Muchos pasaron entre seis u ocho horas en las filas antes de que se les pidiera que volvieran a sus hoteles. Se estima que el total de acreditados rebasó los 40 mil, superando por mucho la capacidad de 15 mil personas del Bella Center.
Los pasillos estuvieron repletos durante el día y algunas celebridades, como la Princesa Victoria de Suecia y el Premio Nobel estadunidense Al Gore fueron vistos entre la multitud. También se rumoró que otros famosos, incluyendo el Príncipe Carlos, estaban en camino a Copenhague.
Mientras tanto, la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos dio a conocer mediante un comunicado que este jueves y viernes, el presidente Felipe Calderón participará en el segmento de alto nivel de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, junto con más de cien Jefes de Estado y de Gobierno, así como los Ministros encargados de la Agenda Climática.
En reconocimiento al liderazgo de México en la lucha contra el cambio climático, el Presidente Calderón será el primer orador de la Sesión Plenaria del Segmento de Alto Nivel, además de que el Primer Mandatario mexicano iniciará el 17 sus actividades con una reunión de trabajo convocada por el Primer Ministro de Dinamarca, a la que asistirá un grupo de Jefes de Estado y de Gobierno, así como el Secretario General de la ONU, Ban Ki Mon.
Ese mismo día, el Presidente Calderón recibirá el Premio al Liderazgo Internacional de Medio Ambiente que otorga la Organización Global de Legisladores por su destacado papel en las negociaciones internacionales y las políticas públicas instrumentadas en México.
En el marco de la Conferencia Climática, el Presidente mexicano sostendrá reuniones bilaterales con sus homólogos de diferentes regiones del mundo en materia política, económica y medioambiental.
Durante su participación, refrendará su propuesta de crear un Fondo Mundial para el Cambio Climático, conocido como Fondo Verde, que busca establecer un mecanismo que asegure incentivos económicos para todos los países, integrado por recursos públicos provenientes de una escala universal de contribuciones, con excepción de los países menos desarrollados, que se basarían en una fórmula que tome en cuenta la capacidad de pago y la responsabilidad por las emisiones.
La propuesta se basa en el principio de responsabilidades comunes, pero diferenciadas y capacidades respectivas. El Fondo Verde permitiría asegurar un flujo anual estable y predecible de recursos, generando beneficios concretos para los países en desarrollo.
En las negociaciones, se suspendió el trabajo sobre las cuestiones a largo plazo hasta el final de la tarde. El Grupo Africano y los Países Menos Desarrollados, con el apoyo del Grupo de los 77 más China, solicitaron suspender todos los grupos de negociación, excepto en el que se centró en las futuras reducciones de emisiones de las Partes del Anexo I.
Finalmente los trabajos se reanudaron cuando se acordó que habría consultas informales sobre las “cuestiones cruciales”, conducidas por un ministro de un país desarrollado y otro de un país en desarrollo. Numerosos grupos de redacción continuaron trabajando hasta altas horas de la noche.
En general se percibe la decisión mayoritaria de seguir peleando por lograr un resultado exitoso y resolver la mayor cantidad de cuestiones posibles en Copenhague, porque se considera que difícilmente habrá una mejor oportunidad para hacerlo o un momento con más atención puesta en el cambio climático, que incluya la participación de más de un centenar de Jefes de Estado.
El fin de semana, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático entró en calor al culminar los trabajos de las delegaciones y comenzar la llegada de los jefes de estado y de gobierno para la Reunión de Alto Nivel, lo que provocó el reforzamiento de las medidas de seguridad en el Centro Bella, donde empezó a discutirse un proyecto de acuerdo final. La mayoría de los delegados se mostraron sorprendidos por la cantidad de gente que marchó del centro de Copenhague al Bella Center –calculada por algunos en diez mil personas y por otros en 30 mil-, que culminó con el arresto de aproximadamente un millar de activistas. La presidenta de la Conferencia, Connie Hedegaard, dijo que se realizaron consultas sobre cómo proceder con las propuestas de nuevos protocolos, a lo que Tuvalu subrayó que sus motivos para insistir en que se considere apropiadamente esta cuestión son sinceros y no para “buscar la atención de los medios”. Tras elogiar a la presidenta por su compromiso personal con el éxito en Copenhague, consideró como “una ironía en el mundo moderno que estemos esperando a que unos senadores del Congreso de los Estados Unidos concluyan sus discusiones para poder proceder”, por lo que instó al Presidente Barack Obama a honrar su Premio Nobel de la Paz y tratar la “enorme amenaza” a la seguridad que supone el cambio climático. Por su parte, la delegación de los Estados Unidos elogió el “heroico trabajo” de la Presidenta al incorporar las cuestiones fundamentales en un documento conciso e hizo notar los avances en áreas como la tecnología, la silvicultura y la adaptación, pero identificó la necesidad de aclarar cómo avanzar en “las cuestiones difíciles y fundamentales” para que tengan un efecto inmediato y operativo. La Unión Europea se mostró preocupada por las propuestas de la Presidenta, porque no dan certidumbre de que se limitará el aumento de temperaturas a menos de dos grados Celsius, brindan un marco flojo para las acciones de los países en desarrollo, visualizan la continuación del Protocolo de Kyoto pero no contienen compromisos jurídicos o un periodo definido para concluir un acuerdo jurídicamente vinculante en la Convención. Reiteró que el resultado debería ser la construcción, de un acuerdo político que sea “lo bastante preciso e integral” para transformarlo en un instrumento jurídicamente vinculante. Muchos países, entre ellos México, expresaron su disposición a utilizar el texto de la Presidenta como base para sus trabajos porque es un “muy buen” punto de partida.Noruega agradeció el texto de la Presidenta, pero describió la parte de la mitigación como “demasiado floja” en relación a las acciones por los países en desarrollo y dijo que debería haber un “mensaje claro” respecto a cómo llegar a un acuerdo jurídicamente vinculante. Nigeria hizo notar que necesitan trabajarse más temas como la adaptación, las finanzas, la tecnología y la creación de capacidades. Japón apoyó el concepto de “trato en paquete” pero se mostró preocupado respecto a prejuzgar la forma jurídica del marco post-2012 y a una falta de equilibrio en la sección de mitigación. Por su parte, Canadá dijo que el documento representa un paso adelante pero falta por hacer un considerable trabajo respecto la mitigación y la transparencia. Sudán, por el G-77/CHINA se mostró preocupado por los lentos avances y señaló que era inaceptable desmantelar o hacer redundante el Protocolo de Kyoto, por lo que deberían mantenerse ambas líneas de negociación para obtener un Protocolo reforzado en un resultado acordado en el marco de la Convención. En otra intervención, Tuvalu consideró que sería una “grave injusticia” remitir la cuestión a la Conferencia de las Partes 16, por lo que instó a llegar a un acuerdo en Copenhague. La Presidenta de la Conferencia convocó a una reunión informal, en donde se presentó a los delegados un diagrama con posibles resultados tanto del Protocolo como de la Convención. “La propuesta era completar las negociaciones en Copenhague, y adoptar un resultado jurídicamente vinculante, o acordar un plazo para la adopción de un documento jurídicamente vinculante en una etapa posterior”, explicó un negociador después de la reunión. Así, aunque hubo pocos movimientos durante la primera semana en algunas cuestiones clave, muchos delegados estuvieron pensando en el camino hacia delante. Debemos trabajar mucho para que la semana próxima podamos celebrar haber llegado a un acuerdo justo y ambicioso, comentó un delegado.
La XV Conferencia de las Partes y V Reunión de las Partes, convocadas por la Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebra en Copenhague desde este lunes, entró en un impasse, en un punto muerto en el que se han suspendido los trabajos mientras se analiza la conveniencia de establecer grupos de contacto para analizar y considerar los nuevos protocolos y enmiendas propuestas al Protocolo de Kyoto. Tuvalu lideró a un conjunto de Partes de África, América Latina y la Asociación de Pequeños Estados Insulares en la solicitud de un grupo de contacto formal donde se consideren las enmiendas sugeridas al Protocolo de Kyoto y se resistió a las propuestas de mover la cuestión procesal a un escenario informal con vistas a revisar el avance en el plenario del sábado. Muchos señalaron que las disputas están muy vinculadas a la cuestión de la forma legal del resultado, ya que los países en desarrollo quieren preservar y fortalecer a Kyoto, mientras la mayoría de los países del Anexo I buscan un marco legal comprensivo que también involucre a los Estados Unidos y a los países en desarrollo en los esfuerzos de mitigación del cambio climático. También hay diferencias entre los países en desarrollo con respecto a si el resultado debería ser jurídicamente vinculante. La decisión de suspender el trabajo de las dos reuniones y sus implicaciones, también fue discutida en el Centro Bella, pues algunos consideraron que la solicitud de suspenderlas era un buen movimiento estratégico, aunque otros temieron que demorara los trabajos. Lo cierto es que nadie sabe cómo se podrá superar este punto muerto. Mientras tanto, surgió la publicación de otro acuerdo final de la Cumbre de Copenhague, esta vez filtrado al diario francés Le Figaro. El texto -atribuido a China, India, Brasil y Sudáfrica- aparentemente habría sido distribuido entre las Partes del Grupo de los 77 más China al comienzo de la semana, antes incluso de la filtración del texto danés al diario británico The Guardian. Aunque la reacción inicial ante este segundo texto fue de cautela, algunos delegados de países desarrollados se mostraron gratamente sorprendidos por lo que consideran “un texto realista”. Algunos delegados que conocían el texto pretendieron restarle importancia al señalar que es un documento de trabajo, con un “estatus limitado”. Comienza también a comentarse el aumento de personas en el Centro Bella, pues cada vez son más los ministros que llegan y las delegaciones siguen creciendo. Las filas para entrar al edificio fueron notoriamente más largas que en días anteriores y se habló de limitar a los observadores durante la próxima semana, al tiempo que se habla cada vez más de las protestas a gran escala programadas para este sábado.
Mientras México oficializaba la invitación para que la Cumbre Cllimática de la Organización de las Naciones Unidas 2010 sea en su territorio, en Copenhague se vivió una intensa mañana en el plenario de la Conferencia de las Partes, donde los pasillos estuvieron llenos de murmullos y excitación. La causa de la conmoción fue la declaración en la que Tuvalu pidió a las Partes que firmen en Copenhague un nuevo protocolo jurídicamente vinculante en el marco de la Convención, para complementar un enmendado Protocolo de Kyoto, y que se discuta en un grupo de contacto. Tuvalu resumió su proyecto de protocolo, que complementaría y no reemplazaría al Protocolo de Kyoto. Indicó que su proyecto sigue estrechamente los elementos del Plan de Acción de Bali, establece una visión compartida y las metas de limitar el aumento de temperatura por debajo de 1.5 grados Celsius y estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en un máximo de 350 partes por millón. Muchos países de la Alianza de Pequeños Estados Insulares, América Latina y África apoyaron el pedido de Tuvalu, pero otros países en desarrollo –como la India y China– se opusieron a la idea, temiendo que pudiera distraer la atención de las negociaciones sobre un segundo período de compromisos para las Partes del Anexo I en el marco del Protocolo de Kyoto. Estos países hicieron hincapié en la necesidad de centrarse en los resultados del grupo de trabajo de Acción Cooperativa a Largo Plazo sobre la implementación de la Convención, en lugar de en la adopción de un nuevo Protocolo. El pedido de Tuvalu de crear un instrumento jurídicamente vinculante también obtuvo un apoyo significativo de la sociedad civil, por lo que al regresar al plenario por la tarde, los delegados tuvieron que pasar por una multitud que gritaba su apoyo a la propuesta. Como esa manifestación no había sido autorizada, el personal de seguridad respondió rápidamente y mantuvo a la turba en los pasillos, fuera de las salas de reunión. “Tememos que esto signifique que las medidas de seguridad serán cada vez más fuertes”, comentó un participante de una Organización No Gubernamental. Otros signos de la creciente tensión que se vive en Copenhague fueron los informes de enfrentamientos no violentos entre la sociedad civil y un grupo de escépticos del cambio climático. “Finalmente, las cosas se están empezando a calentar”, comentó un delegado, en algo que también se hizo evidente por el hecho de que los ministros y otros delegados de alto nivel han comenzado a llegar a Copenhague, incluyendo un ministro de China y el enviado especial para el Cambio Climático de Estados Unidos. Asimismo, se está concluyendo la lista de Jefes de Estado que tienen la intención de asistir al segmento de alto nivel. También hubo cierto ruido a partir de la filtración del texto danés del martes, lo que hizo que algunos delegados se pregunten quién –en el lado danés– ha asumido el liderazgo, y que varios delegados del Sur analicen las excepciones del proceso y su contenido. “Debieron haberse involucrado más con nosotros”, dijo un representante de los Países Menos Desarrollados. “El grupo que estaba al tanto de este documento era demasiado exclusivo y tiraba para un solo lado”, dijo otro delegado de un país en desarrollo. Sin embargo, muchos países desarrollados continuaron restándole importancia al significado del texto, así como a su filtración.